¿Estás empezando en el mundo de las uñas? Esto es lo que realmente necesitas saber
Si estás empezando en el mundo de las uñas, seguramente una de las primeras preguntas que te haces es:
¿Qué necesito para empezar?
Sé que muchas iniciamos con un presupuesto justo y, a veces, hasta un poco apretado. Queremos comprar de todo porque vemos tantos productos, colores y herramientas que sentimos que todo es necesario.
Y ahí aparece otra gran pregunta:
¿Realmente necesito comprar todo eso para empezar?
La respuesta es no.
Cuando estás comenzando en el mundo de las uñas, lo más importante no es tener una mesa llena de productos. Lo importante es aprender a escoger bien, practicar y poco a poco construir tu propio kit de trabajo.
Hoy quiero dejarte una pequeña guía de cómo lo haría yo si estuviera empezando desde cero. 😊
La idea es ayudarte a elegir primero lo realmente necesario, aprovechar mejor tu presupuesto y poco a poco ir construyendo tu kit de trabajo.
Primero: ¿qué servicio quieres aprender o empezar a ofrecer?
Antes de comprar productos, hazte esta pregunta.
No es lo mismo comenzar con esmaltado semipermanente que querer trabajar desde el principio con soft gel, polygel, acrílico u otros sistemas artificiales.
Por eso, mi primer consejo sería:
No compres por comprar. Primero define qué quieres aprender y qué servicio quieres ofrecer.
A partir de ahí podemos hacer una lista de lo que realmente necesitas y separar lo indispensable de esas cositas que son lindas y seguramente vamos a querer… pero que pueden esperar un poquito. 😅
Empieza por lo realmente necesario
Si vas a comenzar con esmaltado semipermanente, por ejemplo, yo me concentraría primero en lo básico:
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Una buena lámpara.
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Base y top coat.
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Algunos tonos de esmalte semipermanente que puedas combinar fácilmente.
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Lima y buffer.
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Las herramientas necesarias para preparar la uña.
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Nail cleanser y wipes.
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Primer y Protein Bond, para complementar la preparación de la uña antes de la aplicación.
Y aquí quiero contarte algo desde mi experiencia.
Si hoy volviera a empezar, una de las cosas que haría diferente sería no pensar que necesariamente tengo que comprar los productos más costosos para obtener buenos resultados.
Ese fue uno de mis errores cuando inicié. Al principio compraba productos más caros porque pensaba que, si eran más costosos, seguramente eran mejores.
Con el tiempo me di cuenta de que también podía encontrar esmaltes con precios mucho más accesibles que me daban excelentes resultados.
Por eso, si estás comenzando con un presupuesto limitado, mi consejo es que busques un equilibrio entre calidad y precio.
Tampoco necesitas tener 100 colores desde el primer día.
Puedes comenzar con una selección pequeña de tonos que sean fáciles de combinar y que tus primeras clientas puedan utilizar. A medida que empieces a trabajar, vas a descubrir cuáles colores te piden más y podrás ir ampliando tu colección.
Para mí, al principio lo más importante es tener lo básico, pero tenerlo bien elegido.
Sé que cuando empezamos queremos tenerlo todo ya: la lámpara más bonita, muchos colores, todas las decoraciones, herramientas, pinceles y cuanto producto nuevo vemos en redes. 😅
Y si tienes el presupuesto para hacerlo, ¡genial!
Pero también sé que no todas contamos con un presupuesto grande cuando estamos empezando, y eso no debería convertirse en una razón para no comenzar.
Tu mismo trabajo puede ayudarte poco a poco a mejorar tus herramientas, comprar nuevos productos y hacer crecer tu colección.
No tienes que tener desde el primer día la mesa de trabajo que sueñas tener dentro de dos años.
Empieza con lo necesario, aprende, practica, trabaja y reinvierte.
Tu kit también puede ir creciendo contigo.
